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Ponencia genial de ajedrez educativo para niños desde Uruguay (2)

Continuamos con la ponencia de Esteban Jaureguizar, quien desarrolla parte de su labor educativa enseñando a jugar al ajedrez a niños del Centro Educativo Vaz Ferreira (Uruguay).

En esta segunda parte se analiza algo fundamental: establecer relaciones entre conceptos y patrones (a través de imágenes, formas, palabras, etc. – empleando varios sentidos -) es la clave para optimizar cualquier aprendizaje. La cruda palabra “memorizar” debe ser relegada a un segundo plano, más aún teniendo en cuenta las edades de estos niños – recordemos: de 2 a 5 años -.

Si a esta relación a través de analogías le añadimos refuerzosemocionales, con el simple juego y la diversión del niño, o con la producción inmediata de una situación con características similares, con la que se puede establecer comparaciones – el vínculo se fortalece, y con ello la posibilidad de comprender, recordar y, en definitiva, aprender.

Que me lo digan a mí, ¡que en la clase anterior tuve que subir un oso al Arca de Noé! :O

* Evidentemente no fue literal, pero el recurso en forma de analogía con vínculo emocional funcionó a la perfección: al terminar la clase todos los niños recordaban que la silla que yo había subido a la mesa era en realidad… ¡un oso! :D

Como último apunte me gustaría mencionar un detalle que no pasa por alto Esteban: puede haber dos situaciones similares, ¡pero no porque se parezcan son la misma! Los detalles son los que marcan la diferencia

Pueaudio_150_150des escuchar esta segunda parte:

Ponencia genial de ajedrez educativo para niños desde Uruguay (2) (formato mp3)

Uruguay

Desde esta óptica, resultaría incompatible con nuestra tarea el promover situaciones donde la memorización de una situación, una jugada, una técnica, constituya el modo de aprehensión de ese conocimiento. De hecho, el no incorporarse a ningún esquema operante lo invalida como tal, reduciéndolo a la categoría de “dato”. Por lo tanto, nuestra didáctica debe estar orientada a generar estos espacios de descubrimientos, de significaciones, en un espacio en que lo placentero y los vínculos afectivos ganen siempre el centro de la escena.

Pero la memoria no es una función que permita por sí sola el desarrollo de actividad inteligente, aunque es absolutamente imposible prescindir de ella para lograrla. Evidentemente, todo aquello que almacena nuestra memoria ha de organizarse y reorganizarse de manera permanente en esquemas y redes conceptuales, que determinan nuestra percepción de las cosas.

En otras palabras, cuando hablamos de percepción, estamos hablando de una función absolutamente inteligente, muy diferente a “ver” o “escuchar”, aunque indisolublemente ligada a ellos. Efectivamente: si observo una figura geométrica, mis esquemas perceptivos determinarán en el mismo instante de verla que se trata de un cuadrado, y no de cuatro líneas conectadas por sus extremos, que en realidad sería una definición más próxima a lo que puede ser registrado desde lo visual.

Estas interpretaciones instantáneas, dependen absolutamente de la complejidad de esos esquemas y redes conceptuales que el sujeto haya elaborado previamente.

diag_41) Por ejemplo, si alguien observa la siguiente posición, puede ser que su campo perceptual le indique que existe el peligro de que el caballo negro sea capturado por el alfil (observador 1). De hecho, he observado como muchísimos niños mueven en estos casos jugadas del tipo de 1… Cb4, lo cual nos brinda una importante información acerca de su nivel de percepción.

2) Pero otra persona (observador 2) puede agregar la noción de que ese caballo se encuentra “defendido” por los peones de b7 y d7, a lo que quizá agregue que ambas piezas tienen el mismo valor, por lo que no se molestará en retirar el corcel. Quizá se incline entonces por avanzar con sus figuras, con 1… Cf6, o 1… Ac5.

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3) Probablemente un tercer observador pueda reparar en el hecho de que, una vez cambiado el alfil por el caballo, entonces el peón de e5 quedará sin la protección que antes ejercía el caballo, por lo cual se perderá, y propondrá una jugada de tipo 1… d6.

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4) Y si un jugador con mayor capacidad perceptiva (en términos ajedrecísticos; el cuarto observador) se sumase a la discusión, podría llegar a comprender que después de 2.Axc6, dxc6 3.Cxe5 la jugada 3…. Dd4 ejerce un doble ataque sobre el Ce5 y el peón de e4 (diagrama), consiguiendo recuperar rápidamente el material perdido, por lo cual, sostendrá, las negras no tienen en verdad nada de qué preocuparse.

Y efectivamente, al menos por lo que hasta ahora conocemos, así parece ser.

5) Un observador más agudo aún, no percibirá esta imagen, esta foto que se expone ante sus ojos a partir de todo este análisis, sencillamente porque todas estas consideraciones, y muchísimas más, ya las tiene incorporadas dentro del significante “Apertura Española”, que simplemente con su sola mención le remitirá todo este conjunto de ideas y todas las conexas que pueda haber sintetizado a partir de ella.

De hecho, si dos ajedrecistas comentan una partida sin tablero, podrían decir:

– jugué una [apertura] española…,

lo que inmediatamente provocará en el pensamiento de su interlocutor la aparición de esa posición en su mente. Y una pregunta casi inevitable…

– ¿Qué variante?

– Fue una Breyer…

Lo que le llevará a imaginar el siguiente tablero situado justo debajo.

diag_7Este razonamiento nos lleva a comprender que permanentemente debemos observar cuáles son los niveles perceptuales de los niños, y promover la conceptualización de los elementos que vamos elaborando de una manera integrada.

En este sentido, una de las más claras categorías que nos brinda el ajedrez para ilustrar el tema, y que necesariamente forma parte de nuestra didáctica, son lo que conocemos como imágenes de mate. [También denominados patrones de mate].

El jaque mate constituye de por sí una idea bastante abstracta y compleja, que implica la realización de un elevado número de operaciones simbólicas complementadas para su dilucidación. En efecto, mientras sobre el tablero alguien sólo puede ver unos muñequitos irregularmente distribuidos, quien domine los códigos que los vinculan estará observando esas formas en relación a sus posibles movimientos, evaluando la acción que las unas ejercen sobre el rey contrario y sobre su entorno, las posibilidades de éste de huir de esa situación o de otras piezas de cooperar en su salvación.

Todo este proceso complejo de abstracciones encadenadas, implicará, al menos en el nivel inicial, un largo proceso – ¿puedo acotar “lúdico”? – de construcción significante. Ahora bien, ¿es para los niños en edad escolar un tema mayoritariamente dominado con sencillez? Evidentemente no.

Por eso considero que ésta es una de las temáticas más complejas a desarrollar, sobre todo en las primeras etapas de la formación, y quizá una de las maneras de hacerlo es a través de la utilización de las imágenes de mate. Estas operarán como esquemas perceptuales, como unidades de sentido, que serán modelos [o patrones] a plasmar en posiciones de las más diversas características. Porque cuando se concibe conceptualmente una imagen de mate, no se está reproduciendo mentalmente una posición específica de las piezas sobre el tablero, sino más bien atrapando las características estructurales de las relaciones que entre ellas establecen.

Así, las dos posiciones siguientes, a pesar de las diferencias tremendas que muestran en su aspecto exterior, serán categorizadas por el significante “mate del pasillo” sin dudar un instante por cualquier niño que se haya familiarizado mínimamente con el tema. De hecho, lo que se repite en ambos diagramas son cuestiones estructurales, el rey atrapado en una banda del tablero, sin posibilidades inmediatas de escapar de ella y una torre adversaria ocupando ese pasillo y amenazándolo lateralmente.

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Estas asociaciones perceptuales que se producen en la mente del sujeto están basadas en la asimilación de ambas imágenes por considerarlas análogas, y ese pensamiento a partir de analogías es el que nos permite sintetizar y tomar de una situación dada la información que nos resulta más relevante.

Ahora bien: que las situaciones sean análogas no significa que sean iguales.

[Nota del blogger :) –> es lo que suelo repetir muchas veces en los entrenamientos: una cosa es LO QUE PARECE y otra lo que ES (realmente). ¡Nunca hay que juzgar un libro por la tapa!]

De aquí que resulte muy importante apreciar plenamente las sutiles diferencias que puedan aparecer entre la posición modelo que conozco y la posición real que puedo tener en el tablero. O, más bien, a las maniobras típicas de referencia con relación a las que realmente pueden realizarse, en virtud a las concretas relaciones que en este preciso momento ejercen las piezas.

Aquí entra a tallar otra categoría fundamental de la concepción cognitiva de la inteligencia: la atención. Las teorías cognitivas entienden por atención a la capacidad de integrar una cantidad de factores complejos que interactúan en una situación determinada. Cuanto mayor es nuestra capacidad de atención, mayor será nuestra posibilidad de contemplar diversos detalles y matices de una determinada situación.

Y, retomando el concepto de imágenes de mate que refería hace instantes, voy a mostrar un sencillo ejemplo que también utilicé en el Taller Preseminario. La posición básica es la que sigue:

diag_10Rápidamente nuestra percepción de que la situación de “mate del pasillo” es una alternativa claramente posible en esta posición se presenta en nuestra imaginación. Y advertimos también que nuestro único obstáculo es la presencia de la dama negra en a8, pero que ésta a su vez debe defender a su torre en a2. De esta manera, surge en nuestra mente la idea de desviar a la dama negra, a través de la jugada 1 Dxa2, ganando al menos la torre, ya que de capturarse la dama blanca quedaríamos habilitados a darle mate.

Pero seguidamente proponemos situaciones aparentemente idénticas a la anterior, por lo que debieran ser resueltas siguiendo el mismo criterio.

diag_11diag_12Sin embargo, los pequeños cambios operados en la posición inicial provocan que el resultado final de la operación resulte totalmente inverso al esperado. En otras palabras, si nuestra atención se centra exclusivamente en la imagen de mate, sin captar otros matices, la calidad del análisis se verá deteriorada y la decisión tomada será probablemente errónea.

Efectivamente, en el primer caso luego de 1.Dxa4? Dxa4 2.Te8 +? Dxe8, ya que la nueva posición de la dama negra controla la casilla e8. Y en el segundo caso, luego de 1 Dxa7? Dxa7 jaque!! [Esta es la diferencia, el detalle “sutil”]. Ya que desde su nueva ubicación la dama negra atacará al rey blanco, obligando a éste a retirarse 2. Rh1, tras lo cual las negras hacen una movida de tipo 2…. g6, destruyendo los planes blancos.

diag_13diag_14Continúa en la parte 3

 



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