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¿Deben los niños aprender ajedrez en el colegio? Una réplica detallada

¿Cuáles son los beneficios probados del ajedrez? ¿Deberían aprender los niños ajedrez en el colegio? De ser así, ¿a qué edad? ¿Se enseña bien el ajedrez? ¿Qué problemas puede conllevar enseñar de forma equivocada el ajedrez? Vamos a comentar éstas y otras  cuestiones.

Este artículo trata de los supuestos “beneficios” del ajedrez y de cuál suele ser la opinión general. Para ello, me permito tomar – previo pacto entre caballeros – el artículo ¿Por qué los niños deben aprender ajedrez en el colegio? del blog Y si fuera una partida, que toca el tema.

A diferencia de otros artículos he incluido pocas referencias – el tiempo apremia -. Eso sí, estaré encantado de aportarlas a quien las pida (vía comentario, por ejemplo).

En primer lugar, gracias a su autor, Eduardo Urbano, por permitirme escribir esta réplica. Creo que su blog tiene punto muy bien tocados, por lo cual le felicito.

En segundo lugar, esta réplica puede ser considerada como “durilla” – científicamente hablando -, pero en ningún modo va dirigida contra el autor del artículo original. ¿Por qué no? Porque es comprensible la dificultad de verificar los artículos científicos que tocan el tema del ajedrez. Como él mismo ha expresado, “es un artículo de opinión”. Aunque, bueno, mi opinión personal es que deben criticarse al menos un poquito ciertas cosas que parecen “sospechosas” – como que con el ajedrez casi todo puede mejorar -.

¿Queremos que el ajedrez “enseñe a pensar” a los niños, cuando ni los propios ajedrecistas lo ponemos en práctica?

Quizá deberíamos mirarnos antes en un espejo…

Antes de nada, me gustaría comentar un detalle. Parece de cachondeo, pero es real.

Hablamos mucho de que “el ajedrez enseñe a pensar” a los niños, pero a la hora de la verdad, nosotros – los adultos – pocas veces pensamos como lo haría un buen ajedrecista.

O como se supone que lo haría, porque los propios comentarios de los Grandes Maestros sobre sus procesos de pensamiento muestran a las claras que varias cosas “no cuadran” (Carlsen calcula de forma más bien caótica, saltando a mitad de una variante y yendo a otra, y cosas por el estilo).

Así, uno ve a diario – con ajedrecistas – situaciones en las que se actúa sin pensar antes. Escucha y lee a menudo

– informaciones apenas verificadas,

– juicios basados en apariencias,

– apenas hay elaboración de “listados de posibilidades” antes de hacer algo

– argumentos elaborados y razonados durante bastante tiempo contestados en 20 segundos con lo primero que a uno le viene a la cabeza…

Resumiendo: quizá nos tenemos que mirar antes en un espejo y asumir hasta qué punto es realista “enseñar a pensar” con el ajedrez a un niño de primaria (el cual no encuentra en el listado anterior algo que esté mal).

1) ¿Ajedrez en las escuelas?

En este punto voy a ser algo más crítico. Más bien con algunas cosas que se comentan, no con el fondo (puede estar bien llevar el ajedrez a la escuela). Por ejemplo, he aquí como lo hacen en Hungría. Básicamente, usa “ajedrez” interdisciplinar, pero también ajedrez normal.

Nota: hoy no defendería algunas cosas que mencioné en ese artículo (después de haber investigado más a fondo).

¿Quieres flipar? Esto ES el ajedrez educativo en 40 imágenes (parte 1)

Por un lado, primero habría que separar cómo usamos el ajedrez (ver enlace, bajo este párrafo). En la escuela es claro que, de fondo, tiene que haber una enseñanza “científica” (pedagógica) del ajedrez, puesto que tratamos de “enseñar a pensar” a los niños.

Por “científico” se entiende algo del tipo “tratar de entender por qué suceden realmente las cosas, utilizando herramientas científicas”.

¿Es el ajedrez un deporte, una ciencia o un arte? – Pregunta en Quora

Tratándose del ajedrez, habría que ver hasta qué punto es posible “enseñar a pensar” así en primaria. ¿Por qué? Las herramientas mentales para utilizar el razonamiento científico no comienzan a expresarse hasta los 11-12 años (etapa de las operaciones formales de Piaget).

Esto incluye herramientas muy importantes para entender “por qué suceden las cosas” en el ajedrez: capacidad de abstracción (no tener el objeto a la vista), pensamiento hipotético-deductivo, capacidad de utilizar un pensamiento sistémico, manejo de la incertidumbre, etc.

Por ejemplo, la incapacidad de los niños de primaria para llegar a saber “por qué pasan las cosas” en un juego tan simple como el siguiente da qué pensar. En cambio, los de secundaria lo resuelven enseguida:  situar los peones blancos rápidamente en situación de captura, para no llegar a una situación simétrica desesperada. Ejemplo: 1.Ph4 Ph5 2.Pf3 Pf6 3.Pg4!

Juega el blanco. Gana el jugador que llegue antes con un peón al final, o que capture a todos los peones contrarios. Hay empate en caso de no haber ninguna jugada legal a realizar.

 

2) ¿Actividades interdisciplinares, “ajedrez didáctico” o ambas?

a) Actividades interdisciplinares.

Una vez más, habría que ver si el ajedrez para actividades interdisciplinares es “ajedrez” realmente. ¿Motivo? El ajedrez es interrelación de piezas, juego en equipo – técnicamente, un “sistema” -. Es algo diferente a usar piezas aisladas para capturar letras. Científicamente, la distinción entre un sistema y algo que no lo es es extremadamente importante (y no los puedes tratar igual).

Recordemos brevemente los “tipos de ajedrez” que podrían existir:

– preajedrez (actividades de psicomotricidad con niños muy pequeños)

– ajedrez interdisciplinar / transversalidad del ajedrez

– ajedrez para enseñar a pensar (científico)

– ajedrez de torneos

En todos ellos se juega, claro está.

Ficha de ajedrez y visualización (de mapas)

a1) La actividad interdisciplinar mejora la actividad de destino (no las dos).

En primer lugar, tales actividades parecen servir – en principio – para ayudar a mejorar [sólo] en la “actividad de destino”. Si utilizamos el “ajedrez” en matemáticas, queremos mejorar la comprensión matemática. Con una que busca capturar letras con la dama buscamos, por ejemplo, tratar el concepto de frecuencia relativa de las letras en un lenguaje:

JUEGO 2: ajedrez y… lenguaje ¿Cuál es la palabra más larga que puedes formar?

Pero, como comentaremos después: un niño de primaria sólo busca coger letras, uno de secundaria puede pensar qué letras capturar primero.

a2) ¿En qué rango queda la actividad ayudante?

¿Se puede correr el riesgo de que la “actividad ayudante” – en nuestro caso, el ajedrez -, pase a representar algo que simplemente “ayuda a”, un mero objeto de ayuda? Este parece ser el caso (actividades plásticas, ejercicios de psicomotricidad, juegos matemáticos…). No sólo podría no mejorarse en dicha actividad (el ajedrez, aquí), sino que podría perjudicarse su futuro progreso conceptual.

Tomemos un ejemplo del estudio de Scholz (2008):

Diseñado para observar el efecto del ajedrez en niños alemanes de 10-11 años con problemas de aprendizaje, el estudio de Scholz [i] trataba de diferenciar posibles mejoras en subáreas matemáticas, como la aritmética de 1-2 dígitos.

En el ejercicio de arriba se trataba de hacer dos cosas. 1) Realizar un listado y análisis de posibles jugadas que hicieran jaque mate (flecha roja). 2) Averiguar quién tiene más material.

Mientras que la actividad 1 refleja la esencia del ajedrez – interrelación de piezas, juego en equipo – la actividad 2 no lo hace. Es útil contar el material en las partidas, pero ¿qué ocurre en la cabeza de un niño de primaria con la repetición de las actividades de “conteo de puntos”? Dicho sea de paso, normalmente se realizan de forma completamente aislada. Ejemplo: suma una torre, un alfil y dos peones.

La actividad 2 le da un mero valor material a las piezas de ajedrez (alfil=3; torre=5) que, muy a menudo, tampoco se dice de dónde sale. Ignora el valor relativo, propio del juego equipo (y de un sistema, como es el ajedrez).

Si habláramos de personas llamaríamos a esto “objetificar”, utilizar a alguien como un mero objeto. Si sólo se hace esto con las piezas de ajedrez (no se comenta el valor relativo), viene a ser como coger una porcelana china y colocarla como florero (desde el punto de vista del ajedrez).

¿Hasta qué punto la repetición “peón = 1 punto” o “alfil = 3 puntos” puede condicionar que en una partida de ajedrez el niño de primaria vea simples “piezas que valen puntitos” moviéndose por el tablero?

¿Que lo mismo le de cambiar un caballo bien situado por un alfil encerrado, que “vale lo mismo”?

Eso, dejando de lado el valor “infinito” del rey, un concepto abstracto expresado a un niño que se encuentra en la etapa de operaciones concretas (seguidamente hablamos de esto). Valor que, dicho sea de paso, invisibiliza cualquier posible valor “objetivo” del rey, y su posibilidad de cuantificarlo por las cosas que puede hacer durante una partida. Un valor más realista sería el de 3 o 4 puntos, por ejemplo, como se le ha asignado a lo largo de la historia.

Recordemos – vía Piaget – que en primaria los niños se encuentran en la etapa de desarrollo de la inteligencia conocida como de las “operaciones concretas”. Van a interiorizar y repetir, una y otra vez, lo que más manejan en esa etapa: cosas concretas, valores concretos y piezas de ajedrez como meros objetos que valen puntitos.

En resumen: las actividades interdisciplinares parecen estar muy bien para mejorar en ciertas materias. Por ejemplo, el libro de Joaquín Fernández Amigo Las transversalidades del ajedrez me parece una joya en este sentido. Yo, por ejemplo, las he utilizado, pero sólo como complemento de un aprendizaje didáctico del ajedrez. Por otro lado, si utilizar el ajedrez así puede perjudicar a la “actividad ayudante” no se comenta nunca.

Desde una perspectiva más global, hay muchas curiosidades en la interrelación entre el mundo matemático y el del ajedrez:

Vídeo: Conferencia Ajedrez y Matemáticas – Interrelaciones entre dos mundos mágicos (1) Probabilidad

b) Enseñanza actual del ajedrez: ¿pedagógica o antipedagógica?

Como se argumenta en el artículo Ajedrez y matemáticas de la revista Capakhine (núm 10), la enseñanza tradicional del ajedrez parece ser simplemente antipedagógica (y es algo conocido desde hace tiempo).

El motivo básico es que pasar de enseñar a mover piezas aisladas a jugar muy pronto con 32 piezas (un escenario complejo) y seguir enseñando desde ahí no es pasar de lo simple a lo complejo pausadamente (lo que sería la base de cualquier enseñanza de la escuela: matemáticas, biología…).

El perjuicio hipotético de esto puede ser muy grave: la capacidad de visualización del niño no ha tenido tiempo de adaptarse a las 32 piezas, y cada pieza suele jugar de forma aislada – no hay juego en equipo -. Cito “hipotético”, pero esto es claro como el agua para quienes entrenamos también a niños de clubes, e incluso niños con gran nivel ajedrecístico.

El problema de esto, y me lo he encontrado muy-muy-muy a menudo en mi experiencia, es que luego parece ser muy difícil volver atrás (si es posible).

Pueden leerse más detalles en la entrevista que le realicé a la científica argentina María Juliana Leone:

Ajedrez y cerebro: entrevista a la científica argentina María Juliana Leone (3)

3) Estudios

Respecto a los posibles beneficios del ajedrez, el tema continúa abierto. Realmente, no parece haber nada probado (científicamente).

Aunque no es claro que la metodología habitual de los estudios esté bien planteada, ya que se llega a mezclar:

– ajedrez interdisciplinar (piezas aisladas sólo) – con

– ajedrez tal cual (interacción de pocas piezas) y

– partidas con todas las piezas entre los chicos (actividades “no estructuradas”) y

– juego de torneo (ya que suelen jugarse torneos durante los estudios).

Antes de nada, pocas cosas hay más reales que sumergirse en los entresijos de un estudio importante – unos 4000 alumnos -.

Una cosa es leer los resultados de los estudios e interpretarlos y otra cosa es

ver qué pasa en ellos realmente.

Así se ven las enormes dudas que arrojan a veces los estudios, en cuanto a metodología – no sólo en ajedrez, pero es que en ajedrez es muy notable -.

En este enlace hacemos esto, de forma entretenida, viendo ejercicios y desde varios puntos de vista – niña implicada, padres, etc. en este enlace. Sí… ¡ver para creer!

Estudio UK: ¿Ayuda el ajedrez a mejorar en matemáticas? No, o quizá, o quién sabe (1)

En los estudios hay diferentes niveles de calidad científica – TIER 1, 2, 3, siendo el nivel 1 el de máxima calidad.

El problema con los estudios de ajedrez es que en medios de prensa se han mezclado (se suelen tomar los que son muy favorables, de calidad científica inferior: 2 y 3).

Pero los estudios de calidad 2 y 3 dejan “efectos sueltos” (placebo, por ejemplo), sin cuantificar. No es posible establecer posibles correlaciones “limpias” causa-efecto: no se puede decir “el ajedrez ayudó a mejorar en…” porque no se puede aislar el ajedrez como causa del efecto producido.

En el artículo se resumen unos cuantos beneficios potenciales. De estar probados, hablaríamos de promedios obtenidos sobre grupos de personas, naturalmente. Pero, como unos cuantos proceden de estudios de calidad 3, pues hay que ponerlos al menos en cuarentena (siendo muy benévolos). Ojalá fuesen ciertos; pero, de lo contrario, deberíamos tener cuidado en cómo aplicamos el ajedrez en la escuela.

Antes de nada, hay que añadir que la transferencia ajedrez-otra materia (mates o comprensión lectora) se considera – a nivel científico – como “lejana” (valdría decir “difícil que se produzca”).

¿Relación entre habilidad ajedrecística e inteligencia? Nota breve en Quora

1) El ajedrez mejora los niveles de concentración

Parece que, en principio, podría ser. Pero hay que ver en qué medida depende de cada persona (y de su edad) y es extrapolable a otras actividades (ya que, a fin de cuentas, te sueles concentrar en lo que te gusta).

Por otro lado, hablar sólo de beneficios, dejando de lado posibles inconvenientes, es poco recomendable.

Por ejemplo, el hecho de que los niños no puedan escribir en un papelito algo de lo que piensan o calculan en ajedrez también parece estar saturando su memoria de trabajo con frecuencia (teoría de la carga cognitiva, etc.). Este tema es bastante importante en psicología cognitiva, pero en ajedrez se ignora.

En fin: la concentración es un beneficio posible, pero hay que ver pros y contras de los métodos actuales de aplicación.

Fichas para intentar trabajar el tema de la atención, visualización y la redirección del impulso

 

2) Estimula la imaginación

Si hablamos de niños de primaria, la imaginación ya está hay; en cambio, los adultos somos otra historia :)

Pero ¿qué “tipo de imaginación” estimula? En cuanto a que la imaginación/creatividad suele implicar en alguna forma “romper las reglas”, el ajedrez lo pone difícil: es un juego muy ordenado. Que a veces algo insospechado te lleve a ganar una partida parece ser un tema diferente, propio de la incertidumbre intrínseca a los sistemas complejos (y el ajedrez lo sería). Ficha Pensamiento creativo (nivel 2): Sacando al hipopótamo del pantano

Que hablemos de Tal sacando el hipopótamo del pantano durante una partida de ajedrez está bien, pero ¿hasta qué punto esa imaginación no era ya intrínseca al propio Tal?

Ajedrez educativo en Olite (2): creatividad (parte 1)

 

3) Ayuda a la comprensión de figuras geométricas

En actividades interdisciplinares en las que se forman rombos (Jaureguiberry) o calculan áreas de triángulos formados por tres peones parece probable que ayude en el aspecto de visualización de formas.

Pero la comprensión geométrica es algo muy diferente. Manejar relaciones matemáticas – más allá del teorema de Pitágoras – requiere tres procesos diferentes: visualización, construcción y razonamiento. En el ajedrez no se razona con formas geométricas.

 

4) Aumenta la competencia en lectura y matemáticas

Esto se basa en la lectura de las interpretaciones de los resultados de estudios de calidad 2 y 3, a veces con pocos niños implicados. Además, algunos de ellos fueron llevados a cabo con alumnos “intelectualmente dotados” o con alumnos con algún tipo de déficit de aprendizaje (relacionado con las matemáticas, por ejemplo).

Estudios de “Ajedrez” y matemáticas (revista Capakhine, núm. 11)

(pulsa para ampliar)

El campo de las matemáticas es muy amplio. Generalizar diciendo “el ajedrez mejora la comprensión matemática” no es posible.

Decir qué subáreas podría ayudar a mejorar es otro tema.

Así, en manejo de coordenadas en el plano o aritmética con 1-2 dígitos parece muy probable conseguir beneficios. Pero en ninguna de esas dos ramas suele emplearse el “ajedrez”, sino que se usan piezas sueltas (“ajedrez interdisciplinar”).

En resolución de problemas o “patrones”, la cosa parece muy diferente: en cada materia se emplean conocimientos – muchas veces técnicos – propios de la materia.

Espero publicar un artículo mucho más detallado sobre este tema (Ajedrez y matemáticas, y los estudios realizados). Tiempo al tiempo.

 

5) Enseña a tomar decisiones

Hablamos de que el ajedrez ayuda a tomar decisiones “basadas en la evaluación de factores”, pero los niños de primaria, p. ej., sólo pueden gestionar factores estáticos (no dinámicos, que son los importantes). De hecho, bastante gente parece jugar así al ajedrez toda su vida… Suelen ver las situaciones de forma lineal: “si hago esto ocurre esto.” No hay visión sistémica (una acción produce varios efectos, que pueden perdurar en el tiempo, etc). Pero la visión sistémica es inherente al ajedrez

En la vida real, cada situación es diferente y requiere conocer sus detalles/factores específicos.

Y, como hemos dicho antes, mirando a los GMs de ajedrez… hasta Carlsen comenta que su modo de analizar y tomar decisiones en el tablero a veces es caótico – salta de una jugada a otra, vuelve… -. Habría que ver hasta qué punto quiénes juegan bien al ajedrez son capaces de tomar buenas decisiones en la vida real.

La opinión científica al respecto, basada en lo que se denomina “experticia” – estudio de los expertos (Ericsson, el propio Gobet, etc.) – lo tiene bastante claro:

más o menos somos buenos tomando decisiones en aquello en lo que tenemos más experiencia

Y levanta el dedo si no es tu caso jeje. Siempre que en dicho tema exista cierta capacidad objetiva de predicción (por eso la economía, la psiquiatría, etc. a veces “cojean”).

Los test con ajedrecistas muestran que no son mejores (en promedio) que el resto de la población en habilidades en las que “deberían” serlo – visualización espacial, cálculo… -.

 

6) Aumenta las capacidades memorísticas

Aquí habría que empezar hablando sobre si a la gente inteligente le “llama” el ajedrez, o si es el ajedrez el que podría mejorar la inteligencia. Igualmente, habría que ver si los chicos ya tienen ciertas capacidades memorísticas o si aumentaron con el ajedrez.

En cuanto a la gente “buenecilla” en ajedrez – Maestros, Grandes Maestros… – los estudios expresan lo mismo: en promedio, no muestran habilidades superiores a la media en posiciones como la siguiente:

Es lo que se denomina “tarea de memoria”, con las piezas situadas en posiciones aleatorias.

Cuando la configuración de piezas no es típica de una partida de ajedrez, ni los Grandes Maestros pueden apelar a su supuesta gran cantidad de “chunks” – digamos “patrones mentales” – para recordar muchas piezas.

En resumen, muchas de las habilidades de los ajedrecistas parecen ser dependientes del dominio – lo que manejas en el ajedrez se queda en el ajedrez -. También ocurre en otras disciplinas – medicina, etc. -. Quienes son capaces de memorizar largas secuencias de números también dicen olvidar dónde dejaron las gafas…

En fin, tema abierto.

7) Aumenta las capacidades estratégicas

Se podría debatir bastante también. Una vez más, en cualquier contexto se requieren conocimientos propios del contexto. Un GM de ajedrez no tiene por qué ser bueno manejando estratégicamente situaciones empresariales, si no pondera bien los factores y los conoce en detalle (producto, mercado, inversiones, personal…).

Una breve sesión de estrategia ajedrecística básica (I)

8) Está conectado con el desarrollo de otras inteligencias

El propio Gardner comentó que las llamó “inteligencias” por el tirón de la palabra (para que el libro se vendiera), no porque lo fueran (más bien serían capacidades). Además, apenas hay evidencias científicas que respalden las “inteligencias múltiples”.

Ajedrez educativo en Olite (1): inteligencias múltiples

La opinión de los científicos es que la inteligencia vendría a ser una capacidad mental muy general para

–              razonar,

–              planificar,

–              resolver problemas,

–              pensar de modo abstracto,

–              comprender ideas complejas,

–              aprender con rapidez,

–              usar la experiencia

La lista es de Roberto Colom [ii]. Parecería que el ajedrez cuadra muy bien, aunque en realidad cualquier asunto complejo requiere emplear tales habilidades. Igualmente, una cosa es la teoría – que el ajedrez pueda ayudar a esto – y otra cosa que realmente seamos capaces de hacerlo.

Además, los niños menores de 11-12 años (desarrollo inteligencia Piaget, operaciones formales) tienen un acceso muy limitado a “pensar de modo abstracto”, comprender “ideas complejas”, etc.

 

RESUMIENDO (si bien sólo es mi opinión actual)

1) Se suele hablar de los beneficios del ajedrez con escasa crítica y de forma global (se generaliza).

Pensamos que quienes juegan mejor al ajedrez manifiestan ciertas cualidades – lo cual no parece ser cierto, en promedio -, y pensamos que el ajedrez ayuda a mejorar tales cualidades.

2) Dejamos de lado que el ajedrez, muy probablemente, se inventó para que jugaran adultos y pensamos que podemos usarlo con niños para “enseñarles a pensar”. Cuando, por otro lado, ni los mismos Maestros ajedrecistas pensamos como en el ajedrez en la vida real.

3) En definitiva, parece que está por dilucidar cuáles de estos supuestos beneficios del ajedrez son reales. De ser así, aún habría que aclarar en qué edades podrían empezar a trabajarse y de qué forma.

4) Por otra parte, habría que observar – como en cualquier sistema – qué perjuicios podría acarrear enseñar el ajedrez de formas poco apropiadas (sobre todo, a nivel conceptual).

5) Igualmente, habría que establecer un marco pedagógico sólido, donde parece que no encaja la enseñanza actual del ajedrez – comenzar rápidamente a enseñar con 32 piezas -. Cierto que está cambiando en los últimos años (por ejemplo, en la enseñanza de la Universidad, donde yo estoy también), pero parece que queda mucho por

 

Todo un mundo por explorar, ¡parece!

 

REFERENCIAS

[i] Scholz et al. (2008). Impact of chess training on mathematics performance and concentration ability of children with learning disabilities, p. 140.

[ii] Entrevista en El Mundo: http://www.elmundo.es/baleares/2016/05/04/5729dde3e5fdea5b628b4580.html



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