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Pedro Ginés, campeón mundial sub14 y María Eizaguerri (8ª): así entrenaban (I)

Pedro Ginés acaba de coronarse campeón mundial sub14 y María Eizaguirre ha quedado 8ª. ¡Toda una hazaña! En esta crónica comento cómo entrenaron conmigo (P: 2013-16, M: 2014-15) y distinguiremos – un poco – el mito de la realidad. Todo ello para avanzar finalmente hasta el mundial de 2018.

4 de noviembre de 2018

Pedro (a la izquierda) sostiene su trofeo de campeón mundial sub14

Foto: Niki Riga, Facebook  http://worldyouth2018.com/photo

Esta semana ha terminado el Campeonato mundial de ajedrez de categorías sub en Chaldikiki (Grecia). ¡Con sorpresa! Dos aragoneses nos han sorprendido gratamente: Pedro Ginés ha quedado campeón – ¡enhorabuena! – y María Eizaguirre ha quedado en una muy buena octava posición, tras perder con la china campeona en la penúltima ronda.

En esta serie de entregas voy a comentar un poco cómo entrenaban – básicamente, qué ejercicios realizaban – tanto Pedro como María, cuando fui su entrenador. Tuve el privilegio de entrenar a Pedro 3 años (mayo 2013-junio 2016) y a María 1 año (abril 2014-mayo 2015).

Soy consciente que esta entrada no trata del llamado “ajedrez educativo”. Pero recuerdo que la página se llama “Ajedrez escolar” y trata de eso: ajedrez “en edad escolar” (¡nunca he dicho que trate sólo de ajedrez en la escuela!).

Importante:

PARA VER LAS PARTIDAS Y LOS TEST (con o sin soluciones)

Puedes ver aquí muchas de las las partidas y ejercicios de esta primera parte de la crónica. Te recomiendo que lo abras en otra pestaña y te vayas desplazando por las partidas conforme vayan apareciendo en el texto principal.

Su primer profesor/entrenador: su padre Pedro

Pedro Antonio Ginés nació en Zaragoza el 15 de enero de 2004. Conoció el ajedrez cuando tenía 4 años, y le gustó. A partir de ahí su padre, conocido ajedrecista aragonés, se encargó de fomentar la curiosidad. Le enseñó los rudimentos del juego, y poco a poco fue yendo a más. Más adelante, con 6 años, le apuntó a la actividad extraescolar de Ajedrez en el colegio Guillermo Fatás, donde un notable observador se dió cuenta rápidamente de que despuntaba entre sus compañeros.

(Pulsa para ampliar) Fotografía de octubre de 2014. Pedro padre: 2º por la izquierda, camisa de rayas. Pedro hijo: adivina… El cronista y ex-entrenador de Pedro y María: 4º por la izquierda. El ex-presidente de Ibercaja y artífice del fichaje de Pedro, Rafael Pellicer: a la izquierda de Pedro. Mi hermano Jesús Barón, campeón del abierto de España de 2004, 6º por la izquierda, el Gran Maestro Daniel Forcén, a la derecha de Pedro.

Como veremos después, la influencia del padre ha sido profunda, en muchos sentidos – emocional, ajedrecístico… -. Las primeras acciones llevadas a cabo en una actividad atrayente suelen quedar grabadas, y pueden traducirse en hábitos; sobre todo si hablamos de niños pequeños. Veremos que esto también ocurrió en el caso de Pedro Antonio.

Su segundo profesor/entrenador: Miguel Angel Mimbela

El oteador no era otro que el fuerte jugador de ajedrez Miguel Angel Mimbela, quien recientemente publicó un espléndido libro de iniciación al ajedrez. Miguel habló con el padre de Pedro y le animó a apuntarle en su club: la Agrupación Artística Aragonesa. ¡Dicho y hecho!

¿Sabes jugar al ajedrez, papá?

Con 8 años Pedro jugaría su primer torneo de ajedrez… ¡y lo ganó!

AÑO 2013: Una oferta en la mesa

Miguel Angel entrenó a Pedro hasta 2013. La verdad es que no sé nada de esos entrenamientos (y por eso no digo nada). En este momento intercede el presidente del club Ibercaja, Rafael Pellicer, y, con el conocimiento de Miguel Angel, formaliza una “oferta”: Pedro iría a Ibercaja para entrenar con otro chico prometedor, Oscar Torcal. El entrenador sería… yo.

Oscar Torcal en Salobreña (2014)

Supongo que tendría influencia en esa oferta, y aceptación, el hecho de que hubiera entrenado a Daniel Forcén (2007-2012), campeón de España sub18 en 2012, 3º en el europeo sub18 de ese año y después Gran Maestro. Pero no tiene por qué haber una estrecha correlación entre resultados en competición y entrenador (como saben bien los entrenadores de fútbol, por ejemplo).

El ya Gran Maestro en ese momento, Daniel Forcén (derecha), conmigo (Jorge Barón). Misma cena de 2014.

EL COMIENZO: Viernes, 31 de mayo de 2013

La verdad es que Pedro muy alto no era jeje. De ahí que fuera natural que le apodaran “Pedrito”… Pero destacaba en él una mirada inteligente y parecía emanar una gran tranquilidad. También era bastante coherente hablando, una “señal” que valoro mucho. Lo primero que pensé es “ha salido a su padre”. Y no me equivocaba: en varios aspectos Pedro demostraría que “de tal palo tal astilla”.

Los entrenamientos serían presenciales, en grupo de dos – Pedro y Oscar Torcal -, de 1 hora 45 minutos y tendrían lugar los viernes por la tarde. Se enviarían ejercicios para hacer en casa. Los torneos que jugaran los chicos fuera de Zaragoza quedaban al margen: no había obligación por parte del entrenador (yo) de ayudar en la preparación diaria de esas partidas. Los ejemplos que vamos a ver proceden de estas clases de grupo, no de los entrenamientos personales que surgieron más adelante (los cuales me parecen de contenido más privado).

Sin embargo, desde un punto de vista didáctico había un tema docente que, según mi pasada experiencia, podía ser bastante importante. Oscar había nacido en mayo de 2002; era, por tanto, casi 2 años mayor que Pedro. Si hemos de atender a Piaget y su desarrollo de la inteligencia, a la etapa de las operaciones formales se entraría con 11-12 años (aunque parece que algunas personas nunca llegan a ella). Hay matices, pero fisiológicamente parece bastante real.

Básicamente, con esa edad – en promedio – un niño puede tener cierto acceso a recursos mentales (pensamiento hipotético-deductivo, capacidad de razonamiento abstracto) propios del desarrollo físico del cerebro – lóbulos frontales (en especial, el lóbulo prefrontal), etc. En cambio, la amplia mayoría de los niños seguiría, con 9 años, en la etapa de las operaciones concretas. Creo que así ocurrió, en efecto, en ciertos aspectos (que no voy a detallar aquí).

SU TEST: ¿POR QUÉ ME GUSTA EL AJEDREZ?

En este momento vamos a hacer un salto temporal, con ánimo de conocer mejor a nuestros protagonistas. Te recomiendo encarecidamente que leas el test que les planteé a Pedro y María (en febrero de 2015, pero incluye unas cuantas cosas que habíamos hablado antes).

Test ¿Por qué me gusta el ajedrez? Pedro Ginés y María Eizaguerri

SU PRIMER TEST DE AJEDREZ

Y, hablando de test, el primero que les envié fue el de McDonnell-Labourdonnais, muy útil para ver cómo calculaban y manejaban ciertos conceptos básicos – actividad, iniciativa, peón pasado… -.

También comenzamos a ver partidas completas con temas relevantes. Una clásica, con rupturas de peones, casillas de entrada para el rey en un final, etc. es Capablanca-Tartakower:

¿PUNTOS FUERTES Y DÉBILES?

Mientras las veíamos les iba haciendo muchas preguntas, claro. Como era de esperar la táctica iba razonablemente bien (valoraciones finales de las variantes al margen). En cuanto a ciertos conceptos de corte estratégico, la verdad es que había de todo. Como es normal en niños, en Pedro predominaba la “apariencia” visual de la posición para la valoración.

Eso sí, manejaba ciertos elementos estratégicos con una soltura impropia de su edad; en especial, aquellos que se producían con pocas piezas, en finales de partida (cambios de piezas, casillas de entrada, etc). Todo ello fruto de su ya dilatada experiencia en tales menesteres. Aunque no todo era igual: otros conceptos no estaban tan claros (luego pasaremos a ello).

En junio Pedro jugó una simultánea con el Gran Maestro argentino Diego Adla. La anécdota es que empató, sí… pero porque empezó a llover y se terminaron las partidas. Anteriormente, en 2012, Pedro había jugado en unas simultáneas contra el que fuera un jugador alemán de élite, el holandés Jan Timman. El Gran Maestro tuvo un despiste y se colgó una calidad (torre, a cambio de “sólo” un caballo). Pedro no pudo convertir esa ventaja en victoria, ¡pero consiguió un resultado sorprendente para un niño de 8 años!

¿CÓMO LO HARÍA EN UN ENTRENAMIENTO INTENSIVO (5 días)?

Ese mismo mes invité a Pedro y Oscar a participar en un “entrenamiento intensivo” (5 días seguidos, 3 horas). En ellos propongo actividades individuales y en equipo, con o sin reloj, de cálculo o más relajadas, etc. También participaban algunos de los mejores chicos de Aragón sub14, que también entrenaba.

¿Puntuación final de Pedro? Tercero, lo cual no está nada mal. ¡Y el cansancio no pareció afectarle! Eso sí, algún chico fue un día menos, o varios (la chica).

Estos fueron un par de “retos” de ese duro entrenamiento.

Este, tomado de la partida Pantsulaia-Daskevics, pregunta qué jugada realizar con blancas. Un procedimiento adecuado parece ser elaborar – antes de calcular – una lista rápida de posibles jugadas interesantes. Puedes verlo en una parte de una de mis conferencias:

El siguiente está tomado de la partida Bondarevski-Smyslov. La pregunta vuelve a ser qué hacer con blancas. Todos los equipos de niños (el de Pedro también) escogieron avanzar el peón e4, convirtiéndolo en un peón pasado. Pero como se va a bloquear fácilmente en la casilla e6, ese peón sólo consigue taponar al alfil blanco. Las negras ganaron la partida (puedes verla).

CAMPEONATO DE ESPAÑA Sub10: ¿Cómo le iría?

En julio tuvo lugar el Campeonato de España sub10. A partir de ahora nos vamos a guiar por estos campeonatos – aun cuando no debieran adquirir tanta relevancia para los padres de algunos niños y niñas -, sólo porque Pedro aspiraba a clasificarse para los Campeonatos de Europa de edades.

Pedro quedó en el puesto 14. Nada del otro mundo, siendo el número 1 de ránking (aunque a edades menores de 14 años este hecho no parece estadísticamente relevante). María Eizaguerri quedó campeona [femenina] sub10, algo que habrá de interesarnos más adelante.

Aunque Pedro me había pasado sus partidas de años anteriores (en una base de datos), quedaron claras algunas cosas. Puntos claros y puntos oscuros. Como “estrategia” de familia – yo no pude interferir – Pedro jugaría las aperturas que jugaba y el resto de la partida en el “estilo” que jugaba. Es decir: saldría “vivo” de la apertura, jugaría tranquilo, iría cambiando piezas (si no había “nada mejor”) y jugaría a ganar el final resultante. Naturalmente, es una “estrategia” que busca el resultado a corto plazo – en ese torneo -, pero bastante debatible (y la debatimos, sobre todo más adelante).

POR QUÉ EL JUEGO DE PEDRO FUNCIONABA TAN BIEN CON OTROS NIÑOS

Uno de los aspectos iniciales que un entrenador debe intentar entrever es el “nivel” aproximado del jugador que va a entrenar. A veces está relativamente claro como el agua, pero en otras ocasiones hay “nubes” que obstaculizan el paisaje. En el caso de Pedro había bastantes puntos que hacían de estas nubes algo muy notable. Veamos uno de ellos.

La partida es del sub10 de 2014 (Reyes-Ginés), pero es útil incluirla ahora. Pedro jugaba muy a menudo estas posiciones con las piezas negras. Y, casi invariablemente, le cambiaban el caballo en d5. ¡Lo cual puede ser un importante error estratégico! Pero muchos niños no parecen capaces de resistirse a los cambios rápidos de piezas, cuando se proponen.

Ya lo hemos comentado otras veces: es un hábito que quizá comienza a originarse en el niño cuando enseñamos a comer todos los peones, o piezas, en iniciación. Si no hay peones que no se “deban” comer, por alguna razón concreta, ¿cómo va un niño de 6-7 años a desarrollar su inhibición del impulso a comer cualquier peón que se ponga a tiro?

Y esto Pedro lo aprovechaba muy eficientemente… Al margen de recuperar espacio y temas más complicados de explicar, el aspecto concreto se traducía en la siguiente posición (ver imagen).

El tema es que la valoración de la posición por parte de Pedro estaba muy sesgada: como casi siempre le cambiaban caballos y, en consecuencia, acababa ganando… ¡esta posición debía ser muy buena! Y eso puede crear un hábito muy fuerte… Si tiras una moneda – sin trucar – 100 veces y 98 salen caras, ¡acabas creyendo que eso va a pasar siempre!

El cambio de piezas en d5, y luego más cambios, permite a las negras llegar a menudo a este tipo de situaciones. Bastante fáciles de jugar con negras – rompiendo con el peón en b4 – y un auténtico infierno para jugar con blancas (incluso para Maestros). Y casi imposible para niños menores de 12 años – los cuales apenas suelen tener conocimientos defensivos básicos -. En consecuencia, y sólo según mi opinión, esto no dejaba ver qué “nivel real” tenía Pedro jugando estas posiciones (y, por extensión, de muchas partidas en las que llevaba las piezas negras).

PEDRO “EL MUELLE”: una gran resiliencia y enorme capacidad de lucha

Igualmente, estaba clara una cosa: ¡la capacidad de lucha de Pedro era inmensa! Y, probablemente más importante aún, tenía una gran resiliencia. De forma similar a un muelle, que soporta la contracción hasta que vuelve a expandirse, la resiliencia es algo así como la capacidad que tienen las personas para soportar la frustración y superar las adversidades de la vida. En cierto modo, ¡Pedro era un pequeño muelle!

SEPTIEMBRE: un planteamiento “arriesgado” para mejorar a medio-largo plazo

En septiembre (2013) comenzamos ya con el programa de entrenamientos. Una de las primeras tareas fue plasmar en papel los objetivos para el Campeonato de Aragón absoluto (ver imagen). Más adelante veremos un ejemplo de cómo rellenaba Pedro sus apartados.

Pulsa para ampliar

Después del torneo había que “defender” los objetivos – mostrar que los habías cumplido, o no -. He aquí una muestra – verbal – de defensa de objetivos en la apertura y los finales, por parte de Pedro.

Uno de los puntos dramáticos, pero necesarios, de un buen entrenamiento es el establecimiento de ciertos “sacrificios” personales a corto plazo, con miras a una progresión a medio/largo plazo de la persona entrenada. ¡Aspecto que con niños adquiere una enorme importancia y puede ser muy, muy delicado!

Y, en un mundo donde prima el resultado aquí y ahora, también lo es el para el futuro entrenador. A mí esto último me importaba poco. Pero, quizá por este motivo, he visto a muchos entrenadores ignorar la “evolución a medio-largo plazo” de una manera que es casi denunciable. Enseñan a los chicos aperturas de adulto, porque son las aperturas que ellos (los entrenadores) juegan – y así se libran de “trabajar” extra -, tratan de evitar complicaciones tácticas [en las partidas] que puedan perjudicar los resultados del niño, etc. Hay niños que acaban jugando en su propio micromundo de ajedrez, pletórico de posiciones similares, una y otra vez; en busca de un resultado de torneo.

Ampliar los horizontes es algo fundamental, y eso incluye familiarizarse con elementos tácticos de todo tipo. Combinando exploración y exploración, ¡así surgen los maestros en cualquier disciplina! Así que, tras hablarlo con padres y ellos mismos, comenzamos a mirar otras aperturas sólidas que ellos no jugaban.

El procedimiento era: 1) se comentaba en grupo la variante de apertura, 2) se enviaba una base con partidas comentadas (con jugadas y con “letra”) y 3) cada viernes comenzaba con una sesión de 2 rápidas a 7 minutos – alternando el color – con esa línea.

¿UN ELO CUALITATIVO PROPIO? Cuenta lo que yo hago, sin depender tanto de otros…

Como “medida” de motivación abrimos también un “Elo Ibercaja” propio, que luego veremos. En él se incluía todo lo relacionado con los entrenamientos: ejercicios para casa, objetivos, partidas rápidas, “pruebas de valor” al jugar las aperturas en torneos, actitud, autocrítica, muestras de resiliencia…

La diferencia cualitativa de este Elo es que no dependía tanto de otras personas – con quién jugabas en un torneo – como de ti mismo. Los resultados en torneo importaban más bien poco en este Elo (para ellos ya estaba el Elo real).

Es arriesgado que un niño menor de 12 años mantenga su palabra cuando se le propone jugar cosas nuevas en torneo. La zona de confort de Pedro con sus aperturas era como un gran colchón, muy confortable y productor de resultados, del que debía resultar difícil levantarse cada mañana.

PEDRO “EL VALIENTE”: probando aperturas nuevas

Pero Pedro (y también Oscar), como sucedería bastantes veces en el futuro, ¡me sorprendió! Ya desde el primer momento empezó a poner en práctica las aperturas: ¡jugaba 1.e4!

Sin embargo, comenzaron a apreciarse cosas que no eran tan positivas (desde mi subjetivo punto de vista). Pedro miraba en casa sólo superficialmente la base de datos de la variante de apertura – lo que se notaría en las partidas y sus apuros de tiempo -.

También jugaba algunas líneas con un estilo propio, “agarrado” y “evita-problemas-de-apertura”. Por ejemplo, aunque factible, no es natural jugar el alfl negro por e7 cuando puede jugar a la diagonal natural a7-g1 con 4…Ac5.

Pero el lado positivo era que las posibilidades tácticas que antes evitaba – quería mantener el “control” de la partida – ahora las probaba. La semiescondida naturaleza táctica de Pedro comenzaba a fluir libremente en partidas de torneo (en clase ya lo hacía).

Aunque Pedro casi no lo necesitaba tratamos también con finales básicos. Por ejemplo, la siguiente posición generó una cierta confusión… ¡Blancas juegan! ¿Pueden ganar?

Puedes ver más fichas de finales básicos de peones (de diferentes grupos y niveles) aquí: regla del cuadrado, regla de la T  y dama vs peón en séptima

PEDRO “EL TÁCTICO”: El cálculo de Pedro

Rápidamente comenzaron a surgir partidas de corte táctico. Verle combinar en las rápidas de clase también era alucinante. ¡Y Oscar tampoco se cortaba! Por ejemplo, esta es la partida de torneo Ginés-Abad:

Los comentarios que ves son del propio Pedro, que analizaba sus partidas y luego me las enviaba. Como ves, entró en una posición peligrosa, basándose en un largo cálculo previo. Por supuesto, y hablando en general, el cálculo de líneas forzadas largas no era muy correcto: ¡en estas edades no puede serlo!

Predominaba el denominado satisficing: “Esta línea me gusta, ¡a calcularla!”, ignorando otras posibilidades iniciales y gastando bastante tiempo de reloj. Estas partidas nos dieron la oportunidad de hablar sobre ello para tratar de “gestionar” mejor ese cálculo.

Para ver su capacidad de análisis crítico les envié algunos ejercicios, como el siguiente: Dónde está el error (1)

En ese fragmento de partida de un libro había que detectar dónde se escondía el error, y demostrar por qué lo era. Como curiosidad, en otros grupos avanzados también empleamos fichas temáticas para hablar de los errores:

Errores (nivel 3) – La conquista del Polo sur

Errores (nivel 3) – La conquista del Polo sur (solucion)

UNA SIMULTÁNEA MOVIDA CON PACO VALLEJO

En octubre jugó unas simultáneas que impartía Paco Vallejo, uno de los grandes avales históricos del ajedrez español, campeón mundial sub18 en el año 2000. Poco sospechábamos que, 5 años después, Pedro seguiría sus pasos… en cierto modo.

Sorprendentemente, Pedro le jugó una línea que habíamos mirado: ¡nada menos que el llamado ataque Möller de la apertura española!

Puedes ver la partida. Pedro cometió un importante – y extraño – error en la jugada 6, entregando el centro a los peones blancos. Pero Paco no afinó y Pedro encontró la espectacular 15…Df6!!, dando casi la vuelta a la partida. En la jugada 20 Pedro cambió damas – lo cual le añadía, en principio, una dosis extra de seguridad – y tenía una posición incluso algo mejor. Pero cometió dos errores consecutivos y quedó en una red de mate…

Continuamos con ejercicios de corte táctico. El siguiente, procedente de la partida L’Ami-Van Wely, incluye algo de pensamiento creativo, y está relacionado con el tema denominado “torre loca”.

¿Pueden las negras entregar las 2 torres para buscar el empate por medio de “rey ahogado”? Este ejercicio puede ser útil para valorar la capacidad de pensamiento abstracto. Hay que pensar posibles rutas de escape para el rey blanco.

UN REMATE ESPECTACULAR

En algunas partidas, sobre todo torneos de rápidas o semirrápidas, Pedro “se soltaba la melena” leonina. He aquí un espectacular remate, tomada de la partida Landa-Ginés:

1…Ad5!! es una jugada totalmente ganadora. El bonito remate final lo tienes en la sección de partidas.

Otra muestra de jugada antimaterialista e inverosímil lo ofrece la partida Torres-Ginés:

¡Qué jugada tan bonita! Pedro ganó, aunque la posición es muy complicada.

“SUPONGO QUE ME HABRÍA BUSCADO LA VIDA”

Una muestra de la actitud de Pedro en las partidas la arroja la siguiente situación (el comentario es suyo):

¡Una frase curiosa para un niño de 9 años! Pedro ganó esa partida aunque, en efecto, tuvo que buscarse la vida para conseguirlo.

En noviembre hablamos del campeonato mundial Anand-Carlsen y vimos algunas partidas. Y también comentamos un poco – fichas de personaje incluidas -, la historia de ambas figuras ajedrecísticas. Lo cual nos llevó a hablar de varios temas extraajedrecísticos, como el acoso escolar. Esto era relativamente frecuente, sólo que redirigíamos el tema al descanso central de 10 minutos del entrenamiento. Las opiniones de Pedro y Oscar me parecieron muy interesantes.

Test de Magnus Carlsen: el chico noruego que batió todos los récords del ajedrez

Test de Viswanathan Anand, el supertalento indio del ajedrez

El tema de los caballos situados en “casillas fuertes” o “débiles” era delicado en el caso de Pedro. Para él un caballo situado en e5 ó c5 era maravilloso – indesalojable o no -, porque cuando lo conseguía llevar ahí solía ganar las partidas a los niños con los que jugaba. Así que les planteé un test sobre la partida Michell-Nimzovich, cuyo protagonista es un caballo “flotante”.

SIMULTÁNEA CON DANIEL FORCÉN: ¿sacrifico o no sacrifico?

Poco después jugó con Daniel Forcén (Elo 2501) una partida simultánea. Tras emerger de la apertura con un par de peones menos y una iniciativa muy prometedora, Pedro se “cortó” a la hora de sacrificar un material mayor que un peón. ¡Para él sacrificar una pieza, sin un desenlace claro, era todavía prohibitivo!

Con el sacrificio en e4 las blancas estaban en problemas.

ASÍ RESOLVÍA PEDRO ALGUNOS EJERCICIOS

¿Quieres ver una muestra de ejercicios contestados por Pedro? Allá van 3 ejemplos, tomados de un único ejercicio. El primero es un remate, y en él se muestra su capacidad de cálculo. Aunque hay que aclarar que se podían mover las piezas en el tablero. Puedes verlos con las demás partidas.

El segundo y el tercero son ejercicios de valoración. En los finales las valoraciones de Pedro solían ser bastante razonables (e impropias de su edad).

En diciembre jugó el torneo Casablanca. Siguió jugando aperturas nuevas y se codeó con algunos jugadores bastante fuertes.

2014: EL CAMINO HACIA EL CAMPEONATO DE ESPAÑA sub10

Seguimos con temas generales, basados en las estructuras de peones. Pedro le tenía cierta “manía” a los peones aislados, doblados y retrasados. ¡Ahí es nada!

Su punto de vista era bastante taxativo: esos peones eran “malos”. “No voy a tenerlos”. Evidentemente, su punto de vista estaba bastante sesgado: como en la vida real, nada suele ser sólo bueno o malo, sino que se encuentra en un rango del continuo bueno-malo.

El gran problema de esto con un niño con buen nivel de ajedrez, pero menor de unos 12 años, es que no es demostrable de forma concreta: ¡requiere razonar con conceptos abstractos! Y, aún así, no hay demostración [objetiva].

Pedro aún no había alcanzado esa edad y manejaba estos “elementos estratégicos” de la forma bastante concreta que había aprendido: con ejemplos de que los peones aislados eran débiles y acababan siendo capturados. Es decir, muy probablemente los evitaba por un hábito basado en un miedo inconsciente hacia dichos peones.

Así que en febrero tocamos esos temas de manera más profunda. Este es un ejemplo del peón retrasado, con sus ventajas e inconvenientes, obtenido de la partida Euwe-Capablanca (puedes ver un extracto en la base de partidas).

Los apuros tiempo también eran muy llamativos. Es normal en posiciones nuevas, y es muy de agradecer que Pedro intentase seguir con las aperturas. Un ejemplo, comentado por él, es el de la partida Ginés-Portero.

¡1 segundo! Pedro perdió la partida, lo cual no quiere decir que fuera producto de un mal juego anterior. Al contrario: jugó bastante bien hasta la jugada treinta y tantas.

En marzo subimos un punto el nivel de los entrenamientos. Les planteé (para casa, como la mayoría de ejercicios anteriores) un test bastante durillo de aspectos varios del torneo de Candidatos, recién terminado. He aquí una muestra del apartado “Aperturas”.

Estuvimos con ellos dos intensos viernes consecutivos, y la verdad es que Oscar y Pedro respondieron razonablemente bien.

En abril Pedro jugó partidas interesantes en el torneo de La Roda. Aunque jugar finales no le “funcionaba” con gente relativamente fuerte – que tenía conocimientos estratégicos y defensivos -, jugó partidas muy interesantes. Una de gran calado táctico, que le obligó a un intenso cálculo táctico fue Bermejo-Ginés:

Después de salto del caballo blanco la dama blanca entra en h7. Poca gente hubiera permitido esto sin estar muy seguro… ¡Pero Pedro es Pedro, y estaba seguro (a su manera)!

Aunque habíamos comenzado con algunos ejercicios para trabajar táctica más durilla en papel – detallando las variantes, pero sin poder mover piezas – nos lo tomamos un poco más en serio desde aquí. Un ejemplo de ejercicio de este tipo es el siguiente, tomado del conocido libro Combinational motifs, del entrenador ruso Maxim Blokh.

LA LLEGADA DE LA CAMPEONA: María Eizaguerri

En mayo ocurrió un hecho inesperado: María Eizaguerri vendría a entrenar con Pedro y Oscar. Junto con la incorporación, por acuerdo entre las partes, de la promesa aragonesa Aarón Maisterra el grupo de entrenamiento pasó a estar constituido por cuatro niños. Por orden alfabético: Aarón, María, Oscar y Pedro.

Créditos imagen: chess-db

¡Seguiremos con ella, y los demás, en la segunda parte de la crónica!



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